Dos identidades

El caso de Jocotito y Cantinflas:

Dentro del mundo del espectáculo, de las risas, de la música y del entretenimiento, es factor importante asumir una identidad fuera de lo cotidiano. Se es conocido casos a nivel global de artistas: cantantes, actores, productores, etc., que abandonan su nombre social, por el cual se reconoce a nivel jurídico-administrativo y enfrentan un nuevo nombre reconocido a nivel cotidiano-cultural, asumen una nueva identidad. Algunos casos en concreto Norma Jeane Mortenson – Marilyn Monroe; Stefani Joanne Angelina Germanota – Lady Gaga; Mario Moreno -Cantinflas y Julio César – Jocotito, por citar algunos entre muchos.

Por lo general el asumir un nuevo nombre conlleva a tomar una nueva identidad. Construir un personaje implica, construir la identidad del personaje, el temperamento y la conducta del personaje, como actuará, como hablará, como pensará, como se vestirá, que amará y que odiará; en síntesis crear un personaje es crear una vida nueva, un nuevo ser, pues el personaje suprime la identidad anterior para ser la nueva persona y afrontar las situaciones. En este caso entablaremos una analogía entre Jocotito/Julio César y Cantinflas/Mario Moreno, para evidenciar los cambios de personalidad y conducir a una posible reflexión sobre la vida de Jocotito.

La reportera Tammy Zoad Mendoza, realizó una reconstrucción histórica sobre los viajes de Mario Moreno/Cantinflas, y en él encontramos a un Mario Moreno que viajó con Cantinflas, así es, la identidad creada no es la identidad personal, es una construcción ficticia pero a la vez muy real, Mario no es Cantinflas y Cantinflas no es Mario, sin embargo ambos encuentran el punto de comunión y expresión en el cuerpo que jurídicamente se conoce como Mario Moreno ante la ley, sin embargo es imposible asegurar cual es la identidad predominante del cuerpo o si existe una dualidad que medie ambos personajes; aún más interesante sería el considerar que el cuerpo de Mario Moreno originalmente alberga la esencia de Cantinflas como identidad natural y la identidad de Mario Moreno es el refugio ante tantas risas eufóricas. Desde la perspectiva del tiempo Mario es primero, fue construido primero en comparación a Cantinflas, pero la supremacía del tiempo en términos de quien fue primero no implica el hecho de que sea dominante o no, solo que se encontró antes que el siguiente.

Hugo Hernández Oviedo, periodista y actor, conversó en persona con Mario Moreno y le pareció un hombre muy serio, reservado y metódico; muy diferente al Cantinflas que él conocía”. (Extracto del artículo de Mendoza ubicado en Magazine).

Esto nos vale pensar que para el espectáculo el crear un personaje que asuma una función opuesta a la “natural” del cuerpo es de extrema importancia. Se es conocido que en los ballets, óperas, actuaciones, musicales, cine y bailes tribales que requieren el uso de máscaras o de personajes por los cuales recurran a dar vida y sentido a la obra. Mario Moreno de carácter serio y reservado, no puede dar alegría y amenidad como lo haría Cantinflas.

Entendido esto, podemos proseguir con Julio César/Jocotito. Jocotito es un payasito, que se gana la vida en los buses, entre bromas y risas; Julio César es un hombre que se gana la vida en Jocotito. Desafortunadamente contamos únicamente con la experiencia de Jocotito, pero en ella encontramos retazos o pinceladas de la vida de Julio César.

“Yo soy un payasito porque desde chiquito dormíamos en una camita pequeñita, pequeñita; angostita, y mi mamá me decía: “Hijo, hacete pa’ llasito, hacete pa’ llasito”; entonces yo me hice payasito (…) ¿Payasito, usted viene deportado?” “¡No! Yo vengo deportivo”, les dije yo; “deportivo porque traigo estos grandes Nike originales que me regalo mi abuelita”.

Entre bromas Jocotito expresa algunas dificultades de Julio César, encontrando grandes tragedias familiares que Julio narraría totalmente diferente a Jocotito. Las dualidades representan dos fuerzas opuestas sobre un mismo individuo o colectivo, se podría interpretar que la dualidad opuesta a la felicidad es la amargura o seriedad, apoyándonos sobre el caso de Mario/Cantinflas. Julio César representaría el polo serio y realista por el que Jocotito se apoya para transformar la realidad en una comedia. En esta cita encontramos el problema de hacinamiento familiar y posible pobreza económica, los motivos por los que Julio César se convirtió en un sujeto económicamente activo dentro de la línea de trabajo sustantivo, mal llamado “trabajo informal”, que de informal solo tiene el nombre. Por la edad de Julio César podríamos inferir que nació entre los 80, una época marcada por la guerra, la escasez y la muerte, un factor importante para crear un personaje que diera luz y alegría a tan trágico contexto. La cuestión de la migración y deportación que en bromas expuso, realmente es un fenómeno interesante de reflexionar. Una vez expuesto esto, te invito a escuchar atentamente las bromas de los payasitos que abordan el bus, encontraras ciertos aspectos cotidianos de su vida, o tal vez no… Todo depende de las interpretaciones, el punto está en saber escuchar al personaje y delimitar ambas dualidades a quien es quien y en qué momento es quien.

“Esto es bien alegre, porque toda la gente se pone bien contenta al ver un payasito, al ver un artista; hay mucha gente que lo saluda a uno y hay bastante gente también que lo valora a uno en este arte circense”.

 

Escrita por: Luis Choisseull

 

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