Empoderamiento y unidad familiar

El caso de Carlosedgar:

Este caso en particular sería el núcleo familiar dialéctico de los anteriores, es decir, lo opuesto al núcleo familiar de la señora Ana del Carmen y Freddy Rafael, en el sentido de que: Los padres se encuentran presentes y directamente responsables de la condición integral de sus hijos y de que los abuelos no toman la función directa de remplazo parental. Cabe destacar que ninguna de las tres familias son mejores, ni peores, hemos demostrado que la unidad familiar es lo más potente para soportar cualquier dificultad. 

En el presente caso, Carlosedgar es un niño comprometido con el deporte dentro de un núcleo familiar que lo ha apoyado desde sus inicios. Esta actitud en la familia es un elemento importante intrínsecamente relacionado con el proceso de aprendizaje y desarrollo del niño en el plano familiar, pues le permite crecer en un núcleo integrativo y sólido. El sentido de pertinencia y aceptación que el niño intuya sobre su medio familiar es esencialmente importante, pues de él dependerá la mayor parte de su formación y desarrollo socio-cultural y biológico. 

“Empecé en el béisbol gracias a mi hermano. Siempre en sus juegos yo lo iba a ver jugar y en los medios tiempos yo agarraba un bate y hacia swing, desde ahí empezó mi rigio a seguir practicando, alrededor de mis cuatro años. Ya después mis padres buscaron como meterme a una liga de mi categoría y empecé a jugar como a los seis años”.

El potencial y el talento a como muchos creen, no es un don natural, es una habilidad perfeccionada, se es evidente las miles de barreras físico-psicológicas que los individuos enfrentan para desarrollar cierta habilidad, sin embargo no son barreras determinantes. Las barreras o limitantes son condicionantes que influyen, no infieren, mucho menos aseguran el éxito del aprendizaje o el fracaso del mismo. La constancia y la práctica determinan la evolución de la habilidad y asegura sobre todo el perfeccionar la misma.

“Recuerdo que hubo una fase de entrenamiento de un panamericano que iba a realizarse en México y yo fui el jugador número diecinueve de esa selección, así que me tenía que separar del equipo porque no di mi rendimiento al cien por ciento”.

Pero ¿Qué factores condicionan el éxito o perfeccionamiento de una habilidad? De forma técnica: la constancia y la práctica, de forma humana: La familia. Así es, Carlosedgar es parte de un núcleo integrativo que lo apoya en todo momento, esto desarrolla en su formación psicosocial un sentido de pertinencia y cariño, sentir el apoyo de su familia es un eje de motivación, un motor. Tras algún éxito o fracaso existe la marca de una familia, pues precisamente se le denomina núcleo, ya que todo parte de este núcleo; sea amor u odio. 

Agradezco a mis entrenadores desde pequeño: Everth Delgadillo, Moisés Orozco que me han enseñado casi todo y especialmente a mis padres por que han sido los que me han apoyado de pequeño”.

Entonces tenemos un núcleo familiar sólido, entrenadores dispuestos a facilitar el logro máximo del niño, y un niño que asume el riesgo a mejorar y darlo todo, pues tiene un respaldo en el hogar y en el estadio, el perfecto eje triangulador de la motivación que une y empodera al niño y a la familia como tal, pues el uno es parte de la otra. 

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